Traumatología y Reemplazos Articulares

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Ortopedia Pediatrica

martes, 29 de abril de 2014

Desarrollo Normal de los Miembros Inferiores

http://drjcayala.wordpress.com/2014/04/25/desarrollo-normal-de-los-miembros-inferiores/


Desarrollo Normal de los Miembros Inferiores

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Desde el nacimiento el niño experimenta diferentes fases de crecimiento y desarrollo. El crecimiento de los diferentes segmentos corporales no es similar; el crecimiento de los miembros superiores es más precoz que el de los miembros inferiores y el pie crece más rápidamente que el resto del miembro inferior. Las variaciones en el desarrollo suelen ocurrir en los primeros años de vida y suelen confundirse frecuentemente con deformidades. Se incluyen por ejemplo el pie plano y las piernas arqueadas. Estas variaciones del desarrollo suelen corregirse espontáneamente y rara vez ameritan tratamiento.
Es habitual que los padres se muestren preocupados por la capacidad de hacer una vida normal, las caídas frecuentes y el desempeño deportivo futuro del niño. Muchas veces buscan algún tipo de tratamiento, ya que existe la idea que el uso de plantillas, zapatos ortopédicos u otros aparatos desrotadores, ayudarían a cambiar el tipo de marcha.
Durante el desarrollo normal de los bebés, la marcha tiene una evolución variable y conocida. Podemos observar períodos en los que el niño al pararse tiene las piernas arqueadas como un vaquero, con las rodillas separadas y los tobillos juntos, a lo cual se denomina “genu varo” y es normal hasta los 18 meses de edad aproximadamente, luego entre los 2 años hasta los 4 años y medio prevalece el “genu valgo” es decir rodillas juntas y tobillos separados, para posteriormente disminuir progresivamente el valgo durante el resto del crecimiento hasta alinear las piernas y crecer rectas.
Las deformidades torsionales no son tan evidentes como las angulares. La marcha en rotación interna también es una característica común en la infancia. Son conocidos los factores anatómicos que la determinan y los más frecuentes son la torsión interna del fémur en las caderas, la torsión interna de la tibia y los pies curvos. En menores de 18 meses la marcha en rotación interna es más frecuente por la forma curva del pie del niño. Entre los 18 meses y los 3 años predomina la torsión tibial y en niños mayores es la torsión femoral en la cadera la causa predominante de esta variante con pico máximo a los 5 a 6 años de edad y es más común en las niñas. Tanto el fémur como la tibia rotan lateralmente con el crecimiento, la mayoría de los niños corrigen espontáneamente esta condición antes de los 10 años.
Plantillas, modificaciones al calzado o férulas, no corrigen ninguna de las condiciones mencionadas anteriormente. Pueden producir molestias a los niños, disminuir su autoestima y limitar sus actividades recreativas. El doctor puede prestar más atención si la alteración es muy severa o si ocurre sólo en un lado. Nuestro deber es estimular la actividad física y evitar el sobrepeso. El desempeño deportivo de los niños que presentan marcha en rotación interna o externa es exactamente igual al del niño que presenta marcha sin rotaciones y tampoco ocasiona alguna secuela en el futuro.

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