Traumatología y Reemplazos Articulares

Traumatología y Reemplazos Articulares
Ortopedia Pediatrica

jueves, 12 de diciembre de 2013

Revision arthroplasty could provide alternative to arthrodesis

http://www.healio.com/orthopedics/foot-ankle/news/online/%7Be2a5c0e0-b34c-4984-a200-26926e525064%7D/revision-arthroplasty-could-provide-alternative-to-arthrodesis

Revision arthroplasty could provide alternative to arthrodesis

Ellington JK. J Bone Joint Surg Am. 2013;doi:10.2106/JBJS.K.00920.


  • December 12, 2013
When treating patients with a failed Agility total ankle implant, revision arthroplasty may be considered as an alternative to arthrodesis, even though there were obvious functional limitations, according to study results published in the Journal of Bone and Joint Surgery.

Researchers performed a retrospective review of 53 patients who underwent revision total ankle replacement (TAR) between January 2002 and July 2008 and had a minimum 2-year follow-up. Researchers assessed patients radiographically and with outcome scores, as well as rates of conversion to amputation or fusion.
Forty-one of the 53 patients were available for follow-up. In five of the 41 patients, revision arthroplasty was converted to an arthrodesis, and two patients underwent amputation. According to the study, the most common indication for revision TAR was talar subsidence. At the time of the revision arthroplasty, 22 patients had a subtalar arthrodesis performed, with 19 of those having a custom-designed long-stem talar component placed simultaneously. According to study results, the mean radiographic measurements of component position did not change significantly postoperatively.
For the 34 patients with a retained TAR, researchers found the mean postoperative scores were 4.4 of 10 on a Visual Analog Pain scale, 65 of 100 on the AOFAS hindfoot scale, 93.5 of 100 on the Short-Form 12, 137.9 of 204 on the Revised Foot Function Index and 64 of 180 on the Ankle Osteoarthritis Scale (AOS). The mean arc of motion radiographically was 18° preoperatively and 23° postoperatively, with all improvements occurring in plantar flexion. Based on the AOFAS hindfoot score and the AOS score, a lesser amount of preoperative talar subsidence was a significant predictor of a good outcome.
Although 30 patients were able to return to previous job responsibilities, 18 were able to return to their previous level of activity.
"In conclusion, although most patients reported satisfaction with the revision surgery, the complication rate remains high and the technical demands of this surgery are substantial," the researchers wrote. "Finally, we strongly emphasize the need for close surveillance of both primary and revised total ankle replacements to monitor for early signs of failure, particularly talar subsidence."
Disclosure: The researchers report no relevant financial disclosures.

La fisioterapia en el pie zambo


No x-ray needed? Ultrasound effective at screening for pediatric elbow fractures

http://www.healthimaging.com/topics/diagnostic-imaging/no-x-ray-needed-ultrasound-effective-screening-pediatric-elbow-fractures


No x-ray needed? Ultrasound effective at screening for pediatric elbow fractures

 
 
 
 - child arm injury
 
Point-of-care ultrasonography may be useful to rule out elbow fracture in pediatric patients, according to a study published online Nov. 12 in Annals of Emergency Medicine .
The findings support the use of ultrasonography by clinicians in settings without easy access to radiography to screen patients for elbow fracture, according to Joni E. Rabiner, MD, of the Children’s Hospital at Montefiore/Albert Einstein College of Medicine in New York City, and colleagues.
“Elbow injuries are a common occurrence in pediatrics,” wrote the authors. “We have shown that point-of-care sonographic identification of an elevated posterior fat pad and lipohemarthrosis is a feasible, accurate, and reliable marker for elbow fractures.”
The prospective study featured 130 patients with a mean age of 7.5 years who presented to the emergency department (ED) with an elbow injury requiring radiographs. Focused elbow ultrasonography was conducted before obtaining radiographs and a positive for fracture was defined as an elevated posterior fat pad or lipohemarthrosis of the posterior fat pad. Ultrasonography findings were then compared against the radiographs.
“We chose to evaluate posterior fat pad elevation and lipohemarthrosis as indirect signs of fracture because it can be difficult to directly visualize fracture at the curved ends of long bones and areas adjacent to joints, and it has been suggested that posterior fat pad elevation may be a reliable indicator of elbow fracture,” wrote the authors.
Results showed that 43 patients had a fracture on radiograph. Positive elbow ultrasonographic results had a sensitivity of 98 percent, specificity of 70 percent, positive likelihood ratio of 3.3 and a negative likelihood ratio of 0.03 for fracture, according to Rabiner and colleagues.
The authors noted that the use of elbow ultrasonography to rule out fracture would have reduced the use of radiographs in 48 percent of the patients, but would have missed one fracture.
“Ultrasonographic machines are becoming more portable, which makes their use ideal in locations that do not have access to radiography,” wrote Rabiner and colleagues. Acute care centers without on-site radiography and crowded EDs may find the technique useful.
However, the authors indicated that radiography will be necessary to confirm the presence of fracture after a positive ultrasonography result, and also to evaluate the degree of displacement.

martes, 10 de diciembre de 2013

DIFERENCIAS DE LA ORTOPEDIA PEDIÁTRICA CON LA DEL ADULTO

http://ortopediatricayadolescentes.com/diferencias_p.html

DIFERENCIAS DE LA ORTOPEDIA PEDIÁTRICA CON LA DEL ADULTO


El desarrollo motor es la adquisición de capacidad para moverse e interactuar en y con el medio ambiente. Si los sistemas musculo esquelético y neurológico son normales, el desarrollo de esta capacidad aumenta a través de las etapas del crecimiento. Las variaciones en el desarrollo motor son frecuentes y estas variaciones preocupan a los padres y son motivo frecuente de consulta con un ortopedista.
La variabilidad es una característica de las cosas vivientes, por lo tanto, la variabilidad en el desarrollo motor en los niños es algo que debe de esperarse. Esta variabilidad sigue un patrón de desarrollo. Por ejemplo el niño que al empezar a caminar mete los pies sabemos que lo corregirá espontáneamente; el que muchos niños al empezar a pararse tiene las piernas sambas (como charrito) y después se van a tenerlas como X (juntan las rodillas) hasta que las piernas logran la alineación como adulto; los niños pequeños sin arco, el cual se desarrollara solito con el tiempo. En el otro extremo, enfermedades como la parálisis cerebral infantil o la tibia vara causan desviaciones patológicas que alteran el desarrollo normal, causan incapacidad y requieren tratamiento.
El reto del ortopedista pediatra es conocer y entender lo que es el desarrollo normal e identificar y tratar en forma adecuada las condiciones patológicas. Para poder hacer esto es importante que el ortopedista pediatra sea capaz de diferenciar las variaciones fisiológicas de una enfermedad. Es también muy importante tener la capacidad de manejar en forma adecuada la preocupación de los padres o familiares y proteger al niño del efecto dañino de tratamientos innecesarios e inefectivos.

Para mejorar la comunicación entre el medico y los padres es conveniente entender la definición de ciertos términos:

Variaciones del desarrollo: ocurren en niños normales, tienden a resolver espontáneamente en un periodo de tiempo de meses o años, causan poco o tiene un pronóstico de poca incapacidad, rara vez molestan al niño pero frecuentemente preocupa a los padres. Frecuentemente estas variaciones son sobre tratadas.

Desviaciones patológicas: causadas por una enfermedad, estas desviaciones son raras, a menudo se vuelven mas severas con el tiempo, retrasan el desarrollo motor, a menudo causan dolor, limitan la función y causan deformidad. El diagnostico temprano es importante y usualmente se requiere tratamiento.

Normal: es lo que cae dentro de 2 DS (desviación estándar) de la media por edad y sexo del niño. Medidas que estén fuera del rango normal pueden ser causa o no de incapacidad. La mayoría de las enfermedades dan una desviación que caen fuera del rango normal.

Tratamiento basado en evidencia: basado en evidencia científica mas que en tradición, por convencimiento o por practica común

Síndrome de Niño vulnerable: condición iatrogénica que resulta de un tratamiento incorrecto durante la niñez o la infancia que hacen que los padres sean sobre protectores y restrictivos, el niño tiende a sentirse anormal. Esto resulta en una baja de estima personal durante la niñez y crea un mayor potencial para alteraciones funcionales en la vida adulta.

Tratamiento apropiado: tratamiento que es necesario y efectivo. Necesario porque la enfermedad tiene el potencial de causar discapacidad y efectivo a medida que el tratamiento causa una mejoría mayor ha la que ocurriría en forma natural con el crecimiento y desarrollo.

Padecimientos de origen genético: condiciones frecuentes en familias como la anteversion femoral o que tienen una clara base genética como la acondroplasia (enanismo).

XXVII JORNADA NACIONAL DE ORTOPEDIA

FRACTURAS COMUNES EN PEDIATRIA
DR MAURICIO SUÁREZ/ dvd1 5
PRE CONGRESO MEDICOS GENERALES
XXVII JORNADA NACIONAL DE ORTOPEDIA
58° REUNIÓN ANUAL 2013
1° AL 5 DE MAYO
ACAPULCO GRO. MÉXICO


ORTOPEDIA PEDIATRICA / Generalidades

http://escuela.med.puc.cl/paginas/publicaciones/manualped/Ortopedia.html



ORTOPEDIA PEDIATRICA

Dr. Roberto Raimann Ballas

Motivo de preocupación para los padres son los trastornos ortopédicos o traumatológicos que presentan sus hijos. Esto se traduce en una causa frecuente de consulta. Un pilar fundamental para el tratamiento adecuado de la patología ortopédica lo constituye el diagnóstico precoz. Es por esto que es muy importante que el pediatra sepa reconocer adecuadamente la patología, diferenciarla de los hechos fisiológicos que ocurren durante el crecimiento del niño y derivar a éste tempranamente, cuando corresponda, al especialista.
La anamnesis debe contener información sobre el embarazo, parto, desarrollo psicomotor, inicio de la marcha, motivo de consulta, antecedentes familiares, ingesta de medicamentos. Si el paciente presenta dolor se debe especificar el lugar anatómico de éste, forma de aparición y características.
El examen físico debe ser completo, con el niño sin vestimentas. Se debe inspeccionar la marcha, valorar los rangos de movilidad articular, palpar zonas de dolor, buscar presencia de derrame articular y comprobar la estabilidad de la articulación.
Finalmente, hay que completar el estudio con exámenes complementarios, como radiografías, que constituyen el primer paso en un estudio óseo. Éstas se deben realizar en al menos 2 planos y en forma comparativa, cuando corresponda. Otros métodos de imágenes utilizados en el estudio de patología ósea son la tomografía axial computada, la resonancia magnética, el cintigrama y la ecografía. Dependiendo del cuadro clínico y el caso individual los exámenes de laboratorio más usados son el hemograma, la velocidad de sedimentación y, en algunas ocasiones, la proteína C reactiva.

DEFORMIDADES DE TORSIÓN Y ANGULARES
Un motivo frecuente de consulta es el hecho que el niño camine con los pies en rotación interna o externa o que camine en genu varo (piernas en O) o valgo (rodillas en X). Estas condiciones son en la mayoría de los casos normales y corresponden al desarrollo fisiológico de la marcha del niño y por lo tanto evolucionan espontáneamente a la normalidad. Es importante conocer la historia natural de estas deformidades y saber diferenciar entre lo fisiológico y lo patológico.

Alteraciones de Torsión

El término anteversión (o retroversión) corresponde a la rotación anterior o posterior que presenta sobre su eje longitudinal la extremidad. La cabeza femoral normalmente se encuentra en anteversión respecto a los cóndilos femorales. Esta anteversión, que al momento de nacimiento corresponde en promedio a 40°, va decreciendo con la madurez esquelética hasta llegar en promedio a 12°. La tibia está normalmente rotada a externa y cambia desde los 5° en el nacimiento hasta los 15° en la madurez esquelética. Esto hace que habitualmente exista una rotación interna de la extremidad inferior y que, a medida que el niño va creciendo, ésta vaya cambiando a rotación externa.
La evaluación de estos pacientes debe comenzar con un estudio familiar. En el examen físico hay que ver si la alteración de torsión es estática (presente también en reposo) o dinámica. Se debe identificar cual es el componente rotacional de la tibia, la existencia de metatarso varo (que determina marcha en rotación interna) o de pie plano (que determina apariencia de rotación externa).
Hay que tener presente que el 95% de las deformidades de torsión se resuelve espontáneamente. El uso de férulas, plantillas y zapatos correctores no ha demostrado que afecten la historia natural del problema. En el tratamiento se debe insistir en la corrección de los hábitos posturales y evitar que los niños jueguen arrodillados. Si la deformidad persiste en la etapa adulta y es causal de alteración funcional, debe realizarse una osteotomía correctora.

Alteraciones Angulares.

Durante el primer año existe un genu varo que es fisiológico. Entre los 18 y 24 meses las rodillas se ubican más rectas para luego desarrollarse un progresivo valgo que tiene su mayor manifestación alrededor de los 4 años. Luego éste va disminuyendo hasta evolucionar, a los 7-8 años, a un ligero valgo que es normal en el alineamiento del adulto.
En la evaluación de las alteraciones angulares es fundamental excluir las causas que producen esta deformidad en forma patológica. Entre las causas figuran: infecciosas, metabólicas; tumorales; endocrinas; osteocondrodisplasias; post-traumáticas; deformidades congénitas; pseudoartrosis congénita de tibia; osteogénesis imperfecta y Enfermedad de Blount.
Es importante evaluar la laxitud articular y las deformidades asociadas. En el genu valgo hay que observar si es simétrico o no y establecer la distancia intermaleolar (DIM) al estar las rodillas juntas, estando el paciente tanto acostado como de pie. Se acepta como normal hasta 7,5 y 10 cm. respectivamente.
El estudio radiológico, con una telerradiografía de extremidades inferiores en anteroposterior, está indicado en presencia de alteraciones como asimetría, deformidad severa, estatura bajo el percentil 5 y rápida progresión de la deformidad.
El uso de zapato especial y plantilla no ha demostrado alterar la evolución de la deformidad. La férula está indicada en algunos casos de enfermedad de Blount. Si existe una deformidad importante con alteración de la función, que potencialmente puede llevar al desarrollo de una artrosis precoz, ésta debe ser corregida quirúrgicamente con hemiepifisiodesis que puede ser transitoria o definitiva o bien con una osteotomía correctora.

PATOLOGÍA DEL PIE
Los padres muestran mucha preocupación por los pies de sus hijos. Consultan muchas veces presionados por el entorno y porque no quieren ser acusados por sus hijos en el futuro, de que no hicieron "algo" por sus pies.

Anatomía

El pie es una estructura compleja compuesta por 26 huesos, múltiples articulaciones y ligamentos. Anatómicamente el pie comprende: retropié (astrágalo, calcáneo); mediopié (escafoides, cuboides y las cuñas); antepié (metatarsianos y falanges) y las articulaciones: tibioastragalina; subastragalina; articulación de Chopart (astrágalo - escafoidea y calcáneo - cuboidea) y la articulación de Lisfranc (cuneiforme - metatarsiana)
Se considera que el pie tiene normalmente 3 arcos: un arco longitudinal medial, arco longitudinal lateral (más pequeño) y un arco anterior. Así, el apoyo del pie se realiza como un trípode, apoyado en el calcáneo y las cabezas del primer y quinto metatarsiano, mayoritariamente (concepto actualmente en discusión).
Las mayores estructuras de soporte del pie lo constituyen los ligamentos y los tendones. Dependiendo de la edad de los niños existen diferentes problemas que preocupan a los padres.

Recién Nacido

A esta edad se pueden encontrar alteraciones posicionales o estructurales (polidactilias, sindactilias, pie bot, astrágalo vertical.)
Metatarso Varo: Existe una desviación del medio y antepié hacia medial, pero el retropié está normal (diferenciación con el pie bot). Dependiendo de la severidad de la presentación de esta deformidad, es el tratamiento indicado. Siempre debe tomarse una radiografía, con el pie en posición anteroposterior y lateral con apoyo, para confirmar el diagnóstico y descartar otra patología (pie bot), que clínicamente se pueden confundir.
El tratamiento consiste en la colocación de yesos correctores, uso de zapatos, uso de férula nocturna o simplemente de la observación, dependiendo de la magnitud del problema. En el 85% de los casos se tienen buenos resultados funcionales en estudios realizados sobre la historia natural de la enfermedad. Si el metatarso varo persiste y es responsable de sintomatología (dolor, hiperqueratosis) se puede corregir quirúrgicamente.
Pie Bot: Es una de las malformaciones más frecuentes en ortopedia, con una incidencia aproximada de 1:1200 RN vivos. Afecta más a los hombres (2 : 1 ) y se presenta en forma bilateral en el 50% de los casos. Es una malformación compleja que compromete a todo el pie, existiendo clínicamente equino, varo, supinación y cavo del primer metatarsiano. Radiológicamente se caracteriza por presentar paralelismo entre el astrágalo y el calcáneo en AP y L y la presencia de "escalerilla de metatarsiano" en la proyección lateral. El origen es en gran parte desconocido, pero existen causas neuromusculares que lo producen, por lo que estas deben ser siempre estudiadas. El tratamiento debe ser iniciado en forma precoz con yesos correctores, corrigiendo fundamentalmente el medio y antepié y luego se debe complementar con algún tipo de cirugía, la que se decidirá dependiendo del pie. En nuestra casuística, sólo el 5% de los pies no requirió de cirugía y el 30 % requirió de más de un procedimiento quirúrgico.
Astrágalo vertical: Es llamado también pie plano convexo congénito o pie en mecedora. Clínicamente se presenta con la planta convexa y el retropié en equino y valgo. Existe una luxación astrágalo-escafoidea; el astrágalo sigue el eje de la tibia, el escafoides se articula con el cuello del astrágalo y el calcáneo se presenta en equino. La radiografía en anteroposterior y lateral confirma la deformidad. Se debe investigar la posible causa, ya que aproximadamente el 60 % de los pacientes presenta alguna alteración neurológica, como por ejemplo mielomeningocele. El tratamiento es siempre quirúrgico alrededor del año de edad. Antes de la cirugía, se utilizan yesos para evitar deformidades mayores.

Problemas en la Edad Escolar

Pie Plano
Pocos diagnósticos en Ortopedia causan tanta ansiedad como el pie plano. Existen además una serie de mitos al respecto que no han podido ser demostrados científicamente y que dificultan su enfrentamiento racional. El pie plano consiste en la pérdida del arco longitudinal medial; esta pérdida de arco es considerada como un evento fisiológico, hasta los 4 años. El pie plano flexible se caracteriza por el hecho de que, al no estar el pie en apoyo, se forma el arco longitudinal, lo que también sucede al colocarse en punta de pie y al hiperextender el primer ortejo. Los niños con esta deformidad a menudo presentan una hiperlaxitud ligamentosa y habitualmente son asintomáticos. En algunos casos pueden presentar dolor en el 1/3 distal de la pierna y en la planta del pie. Si un pie plano flexible es doloroso, se debe buscar alguna causa orgánica responsable del dolor y se debe estudiar la extremidad radiológicamente.
Si el niño es asintomático no tiene indicación de tratamiento y sólo se deberá explicar a los padres en que consiste la deformidad. Hay estudios que demuestran que el uso de plantillas y zapatos ortopédicos no alteran la evolución natural de esta deformidad. Si hay sintomatología, tiene indicación el uso de algún tipo de plantilla, previo estudio, insistiendo a los padres que es sólo un tratamiento sintomático.
Pie Cavo
Corresponde a un aumento exagerado del arco longitudinal medial, con ortejos en garra y retropié en varo. Hay que estudiar la presencia de enfermedades neuromusculares. El tratamiento es esencialmente ortopédico, con plantillas, y en algunos casos quirúrgicos.

 

DISPLASIA Y LUXACIÓN CONGÉNITA DE CADERA

Una de las malformaciones más frecuente en ortopedia es la displasia de cadera, que tiene una incidencia de alrededor 1: 500 RN vivos. Afecta más a las mujeres en una relación de 6:1. El término displasia de cadera se define como el retardo en el desarrollo de los elementos que constituyen la articulación de la cadera. Luxación de cadera se define como la pérdida de la relación total entre la superficie articular de la cabeza femoral y la cavidad cotiloidea. Subluxación corresponde a la perdida parcial de la relación. Se considera a la luxación y a la subluxación como secuelas de una displasia no diagnosticada
La etiología de la luxación de cadera es desconocida pero existen varios factores que pueden contribuir a la aparición de ella, como: laxitud ligamentosa; factores genéticos; factores ambientales; factores mecánicos, como distosias de posición.
Lo fundamental en esta patología es el diagnóstico precoz. Entendemos como tal a aquél que se hace en el primer mes de la vida. Para poder llegar a este diagnóstico en forma temprana se necesita de personal adecuadamente entrenado y sensibilizado. El diagnóstico se puede sospechar en forma clínica por los datos anamnésticos (historia familiar, posición in útero) y hallazgos en el examen físico que se manifestarán de acuerdo a la edad del paciente. Los signos clínicos de sospecha corresponden a: Signo de Ortolani y Barlow; limitación de la abducción; signo de Galeazzi; asimetría de pliegues; signo de Rose Nelaton y signo de Trendelemburg. La presencia de alguno de estos signos es sólo un índice de sospecha y se debe confirmar el estudio por imágenes, ya sea con una radiografía de pelvis en posición anteroposterior y simétrica, o con una ecografía.

Diagnóstico Radiológico

La radiografía de pelvis debe ser simétrica; para ello hay que fijarse que los agujeros obturadores y las alas ilíacas sean simétricas a ambos lados. Hay que trazar la línea de Hilgenreiner, que corresponde a aquélla que pasa por el borde superior de ambos cartílagos trirradiados. Se debe dibujar la línea acetabular que corre tangencial al cótilo. Entre estas ambas líneas se forma un ángulo que corresponde al ángulo acetabular, que en condiciones normales, debe medir menos de 30°. Se considera completamente patológico cuando el ángulo mide más de 36°.
Otra línea a dibujar es la de Perkins que corre por el borde lateral del acetábulo y es perpendicular a la línea de Hilgenreiner. Esta línea debe cruzar la unión de los 2/3 mediales con el 1/3 lateral de la región epifisiaria proximal del fémur o si está presente el núcleo femoral, éste debe quedar completamente medial a esta línea. Cualquier lateralización del fémur respecto a esta línea corresponde a cierto grado de descentraje de la cadera.
La ecografía es un método no invasor, seguro, que permite identificar además de la estructura ósea (visible en la radiografía ), la estructura cartilaginosa, muscular y cápsula articular (no visible radiológicamente). Este examen permite diferenciar claramente si la cabeza femoral está centrada o no.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es obtener una cadera clínica y radiológicamente normal al finalizar el crecimiento. Para poder obtener esto, insistimos en lo fundamental del diagnóstico precoz. Mientras más pequeño es el paciente cuando se inicie el tratamiento, mayor es la posibilidad de obtener buenos resultados. Cuando se tiene el diagnóstico de luxación de cadera, se debe iniciar el tratamiento con algún método ortopédico, que puede ser el cojín de abducción o el aparato de Pavlik. La opción personal es por las correas de Pavlik, porque es un método dinámico que sirve además como prueba terapéutica. Frente al fracaso de tratamiento ortopédico, o en niños mayores de un año, el tratamiento debe ser la reposición en forma quirúrgica de la cabeza femoral en el acetábulo.

 

Bibliografía

  • Tachdjian M.O.: Pediatric Orthopedics, Ed 2 . Vol 4 Philadelphia W.B. Saunders 1994
  • Meneghello: Pediatría Ed 5, vol 5 Editorial Panamericana 1997
  • Bruce: Torsional and Angular Deformities. Pediatr. Clin. North Am. 43; 867 1996
  • Hoffinger: Evaluation and Management of Pediatric Foot Deformities. Pediatr. Clin. North Am. 43:1091 1996.
  • Staheli: Fundamentals of Pediatric Orthopedics. Raven Press 1992
  • Bleck E.E.: Metatarsus aductus: Classification and relationship to outcomes of treatment J.P.O. 3; 2 1983

PIE EQUINOVARO CONGÉNITO



http://www.traumatologiainfantil.com/es/pie_equinovaro

PIE EQUINOVARO CONGÉNITO

Dr. CG García Fontecha
Actualizado noviembre 2013


Información general multimedia
 El pie equinovaro o pie zambo es una malformación al nacer que se puede corregir con el método Ponseti. El tratamiento del pie equino varo requiere de diferentes fases pero en el 97% de los casos permite una corrección total del pie.

El doctor César Galo García Fontecha es un reconocido experto en traumatología infantil. Puedes ver su perfil y pedir cita en:http://www.thedoctors.es/doctor/cesar...




¿Qué es el pie equinovaro?
El pie equinovaro, también llamado pie zambo, es una malformación congénita del pie en la cual éste aparece en punta (equino) y con la planta girada hacia adentro (varo).
Su frecuencia es aproximadamente de 1 por cada mil niños, el 50% de los casos bilateral y es el doble más frecuente en niños que en niñas (figs. 1 y 2)

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Fig. 1. Vista anterior y Fig. 2. Vista posterior

¿Por qué se produce?
Los estudios al microscopio de los tejidos muestran que los tendones de la cara posterior e interna de la pierna son mucho más densos, con más células y menos tejido laxo que los tejidos normales. Ello podría provocar un crecimiento anómalo de los mismos y desencadenar la deformidad progresiva en el feto durante su desarrollo a lo largo del embarazo. La postura es tan anómala que la disposición de los huesos en el pie zambo no es normal y la forma de cada uno de ellos tampoco es del todo normal. Los ligamentos  y músculos están demasiado tensos para permitir una correcta colocación de esos huesos con una simple manipulación.
Otras teorías hablan de una causa genética o familiar, de una causa mecánica, por falta de espacio para la formación del feto durante el embarazo, o bien de una detención precoz en el crecimiento del pie que hace que sus huesos no lleguen a ocupar su posición y forma correcta. 
En ocasiones se encuentra asociada a niños que sufren enfermedades neuromusculares, y aunque éstas son poco frecuentes es conveniente la correcta exploración del recién nacido para descartarlas.

¿Cómo se diagnostica?
Dado que esta malformación congénita se produce durante los primeros meses de la gestación suele ser posible su visualización en el estudio ecográfico del feto de 20 semanas, por lo que cada día es más habitual el diagnóstico de sospecha prenatal.
El diagnóstico de confirmación es fácil tras el nacimiento, observando la forma del pie hacia abajo (equino) y adentro (varo) y comprobando que por manipulación no somos capaces de obtener una posición normal.
Se necesita experiencia para distinguirlo de otras malformaciones congénitas del pie como el astrágalo vertical congénito, y de algunas deformidades de mucho mejor pronóstico como el metatarsus adductus o el pie talo.

¿Requiere tratamiento?
Por supuesto, y como antes se aplique mayor será la probabilidad de obtener buenos resultados y de evitar el tratamiento quirúrgico.
Si no tratamos el pie zambo la deformidad se instaura y se agrava con los años, de forma que al niño no le queda más remedio que andar con la cara externa del pie, no con la planta. El pie queda pequeño y totalmente girado hacia adentro y el calzado se convierte en algo imposible.

¿De qué tratamientos disponemos?
Lo más recomendado es empezar a tratar en los primeros días de vida, colocando unos yesos correctivos. Cuando el niño es tan pequeño sus huesos tienen mucha plasticidad y capacidad de remodelación, por lo que, tras la colocación de varios yesos aplicando una corrección progresiva podremos llegar a obtener un pie prácticamente normal. 
El tratamiento, preconizado por el Dr. Ponseti, consiste en la realización de manipulaciones suaves hasta obtener la mejor alineación posible y mantener esta posición con el vendaje de yeso (Fig. 3). Esta pauta se repite cada semana hasta lograr la corrección completa. Es fundamental la correcta limpieza y conservación de dichos yesos para que el bebé esté lo más cómodo posible.
En general, entre 3 y 5 cambios de yeso se consigue la corrección completa de la deformidad excepto la posición en puntillas. En este punto se debe realizar una pequeña intervención: alargamiento percutáneo del tendón de Aquiles. Se realiza con anestesia local y no precisa ingreso hospitalario. Inmediatamente después se coloca un último yeso en la postura de máxima corrección, que se deja entre dos y tres semanas.

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Fig. 3. Yesos correctores

Como la deformidad tiene gran tendencia a reproducirse, después de conseguida la postura normal del pie, colocamos un pequeño aparato (férula de abducción) que mantiene los pies en la postura correcta (fig. 4). Este aparato está formado por unas botitas giradas hacia afuera y una barra que las une. En realidad se trata de un sistema dinámico que, además de mantener la postura, favorece la corrección cuando el niño flexiona las rodillas. El aparato se coloca unos cuatro meses durante las veinticuatro horas del día (aunque se saca para el baño y para vestirlo) y después se mantiene sólo cuando el niño está dormido (siesta y de noche) hasta los cuatro años de edad.

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Fig 4: férulas de abducción.

En los casos en que el niño sea demasiado mayor para tolerar los yesos o en los que no se consigue una corrección suficiente con ellos, se practicará el tratamiento quirúrgico, que será más o menos complejo en función del grado de la deformidad.
Consiste en una liberación de todas las estructuras que mantienen la deformidad, en la reducción de la postura hacia una situación anatómica y en la colocación de una aguja metálica a través de los huesos y un yeso para mantener la correción durante un período aproximado de 12 semanas.

¿Puede dejar secuelas?
Los resultados obtenidos al final del tratamiento generalmente son buenos y el niño puede realizar todo tipo de actividades físicas sin cojera ni discapacidad.
La propia malformación suele cursar con un menor tamaño del pie (en general un centímetro) y de la pantorrilla (alrededor de un centímetro más delgada). Si el niño tiene los dos pies afectos, no suele reconocerse, pero si tiene sólo deformidad en un pie, sí se percibirá una leve asimetría. Sólo en algunos casos pueden existir un primer dedo más pequeño o una pierna algo más corta, en general sin repercusión funcional.

BIBLIOGRAFIA
Ignacio V. Ponseti: Congenital Clubfoot, fundamentals of treatment. Oxford University Press, 1996.
http://www.vh.org/pediatric/provider/orthopaedics/Clubfoot/Clubfoot.html